El producto funcionando
El sistema construido sobre cómo vendes tú, no sobre el promedio del mercado. Integrado con lo que ya usas, en producción real y con tus datos aislados de los de cualquier otro.
Casi nadie hace las dos mitades. Por eso casi nadie responde del resultado: la agencia dice que los leads eran buenos y el software dice que la culpa fue del anuncio. Aquí no hay a quién señalar.
Un anuncio que funciona y un sistema que no recoge lo que trae es dinero tirado.
Pagas por cada persona que levanta la mano. Si nadie le contesta en la primera hora, se enfría. No porque haya decidido otra cosa: es que el momento en que se atrevió a preguntar ya pasó.
Y casi nadie lo mira así, porque la campaña y el software los llevan empresas distintas. Cada una hace bien su parte y la venta se pierde en la junta entre las dos.
Esa junta es exactamente donde trabajamos.
No es un bot que responde mensajes. Contesta a cada persona en segundos por WhatsApp, le pregunta lo que preguntaría alguien de tu equipo, le resuelve las dudas y solo pasa la llamada cuando hay algo real. También a las tres de la mañana de un domingo.
Rentalias vende inversiones en nuda propiedad y renta vitalicia: operaciones de cientos de miles de euros que empiezan con un inversor rellenando un formulario. Hicimos la marca, la web, las campañas y el software que gestiona todo lo que pasa después. La publicidad ya funcionaba: el problema es que los leads entraban más rápido de lo que una persona podía atenderlos.
Es una inmobiliaria, y por eso los números se pueden enseñar: llevamos su operación entera, así que sabemos lo que entra y lo que se cierra. Pero lo que se arregló ahí no era inmobiliario. Era que el dinero entraba por la puerta y se salía por la ventana, que es lo que pasa en cualquier negocio donde alguien levanta la mano y tarda en recibir respuesta. El sector fue el sitio donde se probó, no el techo de lo que hace.
Se puede contratar una pieza o las tres: el sistema, la presencia que capta y la operación. Recomendamos las tres cuando el problema está entre el anuncio y la venta, y lo decimos en el diagnóstico.
El sistema construido sobre cómo vendes tú, no sobre el promedio del mercado. Integrado con lo que ya usas, en producción real y con tus datos aislados de los de cualquier otro.
Marca, web y campañas hechas por la misma gente que construye el sistema. Lo que entra por el anuncio llega al sitio correcto sin que nadie copie y pegue nada.
Formación, ajustes y una persona al teléfono. La formación y los ajustes van incluidos.
Cuando lo tuyo no es una inmobiliaria
Despachos, financieras, clínicas, empresas que viven de gestionar expedientes y plazos. Si hoy trabajáis con hojas de cálculo, WhatsApp, correo y un programa que nadie quiere abrir, esto es lo que se puede montar.
Primero miramos cómo trabajáis de verdad y os decimos qué se aprovecha, qué se integra y qué hay que construir. Y si algo no merece la pena hacerlo a medida, también se dice. Después se presupuesta, no antes.
¿Tu negocio ya factura y quieres saber en qué punto se pierden las ventas?